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Romería y verbena de San Marcos

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Romería y verbena de San Marcos

El 25 de abril es un día importante para Cuevas de San Marcos ya que celebra la festividad del patrón de la villa, San Marcos, una fiesta muy señalada en la que las actividades en su honor empiezan unos días antes. 

Para honrar a San Marcos, cada año se celebra el Triduo, que comienza el día 21 y termina el 23 con la con la Ofrenda Floral. Los días 21 y 22 se hacen misas y se reza el Rosario. El día de la Ofrenda, los vecinos hacen un recorrido llevando sus flores desde la Ermita de la Virgen del Carmen en dirección a la Iglesia de San Marcos Evangelista acompañados durante todo el recorrido por los coros rocieros. Una vez allí, entregan estas flores a San Marcos en señal de ofrenda.

El 24 de abril tiene lugar la procesión de nuestro patrón por las calles del pueblo acompañado por la banda municipal Maestro Quintana. Es una procesión de carácter solemne, aunque destaca por su gran acogida en nuestro municipio.

El 25 de abril es el día más importante, puesto que es el día de San Marcos. En esta fecha tiene lugar la Romería de San Marcos. A las 8:00 de la mañana se lanzan cohetes como señal de comienzo de los festejos y tiene lugar una misa en honor a San Marcos en la Iglesia de San Marcos Evangelista.

Para la Romería, se lleva a San Marcos a la zona donde tiene lugar esta actividad acompañado por romeros y carrozas. Normalmente, esta actividad se celebra en la parte del del Pantano de Iznájar próxima a Cuevas de San Marcos. Los vecinos y visitantes acuden vestidos de romeros y con sus carrozas adornadas y engalanadas para celebrar este día y, además, poder participar en el concurso de carrozas. Es común cantar canciones al patrón alabándolo con la finalidad de rogar para que llueva, ya que comúnmente se dice que San Marcos es el “Rey de los Charcos”. De hecho, la tradición dicta pedir a este santo por lluvias para las cosechas. Es por ello, por lo que se hacen procesiones con su imagen y en su himno se le ruega por aguas y buenas cosechas.

Una vez llegan todos al campo, se hace una comida campestre entre amigos y familia donde se comen los tradicionales hornazos de San Marcos. Esta comida consiste en unas roscas de pan con un huevo duro en su interior que, incluso, son llevabas a bendecir en la iglesia. También se comen los roscos de huevo, unos roscos recubiertos de merengue que se dejan secar al sol quedando completamente blancos muy típicos de estas fechas.

Antiguamente, una vez llegaban todos a esta zona del Pantano de Iznájar se hacía la procesión de San Marcos. Sin embargo, hoy en día se hace según disponga la Hermandad de San Marcos Evangelista en función de las necesidades de cada momento, ya que esta celebración tiene una gran acogida. De hecho, son varios los pueblos limítrofes con Cuevas de San Marcos los que celebran este día, tanto de la provincia de Málaga como de Córdoba, vecinos del Pantano de Iznájar. Es por ello, que muchos comparten esta festividad con nosotros acudiendo a la zona del pantano donde los vecinos de nuestro municipio celebramos este día.

A la costumbre de pasar el día de campo se añade la de “atar al diablo” que consiste en atar dos flores de jaramago. Este ritual se hace por la leyenda que circula sobre la Cueva de Belda. Diego Vázquez Otero narra esta leyenda en su libro Tradiciones malagueñas, aquí te dejamos un breve resumen:

La tradición cuenta que nuestra Cueva de Belda estaba habitada por un diablo. Un día, unos guerreros cristianos perdidos en su camino dieron a parar con nuestra emblemática gruta y decidieron pasar allí la noche, con tan mala suerte que el mal que acechaba los echó de allí. Asustados, estos guerreros huyeron despavoridos y buscaron ayuda en el Convento de Santo Domingo donde un valiente fraile se aventuró a ayudarles y los acompañó de vuelta a la cueva. Una vez allí, el fraile, un hombre bajito y menudo, entró decidido y se enfrentó al diablo sin miedo alguno.
Tras varios intentos de echarlo sin éxito, sacó la cruz que llevaba en el pecho, su única arma. La cruz se nimbó de un resplandor celestial y la colocó sobre una zona de tierra donde crecían unos jaramagos con los que anudó al diablo bajo el lema “con esta cruz yo te ato”. Derrotó, así, al diablo y la cueva quedó liberada para siempre.

De esta leyenda, nace la tradición de atar al diablo cada festividad de San Marcos, en memoria de la victoria del valiente fraile que consiguió liberar a nuestro pueblo de tan malvada criatura. Se cuenta, además, que no fue hasta que se liberó la cueva de esta maligna presencia que se pudo conquistar la ciudad de Medina Belda, a manos de los musulmanes hasta entonces. También se dice que fue la luz de San Marcos la que iluminó la cruz de este buen fraile y que esta historia sucedió un 25 de abril, la misma fecha en la que San Marcos visitó nuestro municipio, por aquel entonces denominado Cuevas Altas.

El sábado más próximo a esta romería se celebra la verbena de San Marcos que tiene lugar en el centro del pueblo con barras a cargo de las cofradías y una orquesta que ameniza la noche, dando por finalizado así la celebración de San Marcos en nuestra villa.

Si quieres conocer más sobre nuestras tradiciones, puedes preguntarnos lo que desees. Estaremos encantados de ayudarte.

 

 

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